
Mientras nuestros científicos se pelean (literalmente) por pequeñas subvenciones y tenemos el mayor número de contratos de becarios de investigación de Europa (y por población del mundo) vemos cómo deportistas de élite y no de élite disfrutan de salarios desorbitados por el simple hecho de meter una pelota en una canasta, portería o donde encarte.
Una situación injusta pero que ya hemos aceptado como buena y que en tiempos de crisis ni tan siquiera crea alarma social... cuando menos es para hacer un estudio sociológico...
Lo dicho, un despropósito de cifra, por cierto, para los que les gusten los números, el salario anual de Gasol representaría el 10% del presupuesto COMPLETO (Quirófanos, personal médico y administrativo, material, alimentación, logística, informática... ) de un Hospital en España.
Como único consuelo pensaremos que son los americanos quienes lo pagan...
Nos vemos Navegantes... y Feliz Navidad