jueves, 27 de agosto de 2009

¿Vida o Muerte? Cap. III La clonación

Muchos piensan que esquivar a la muerte es uno de los objetivos principales de la ciencia. Medicina, biología y genética se combinan para dar lugar a nuevos tratamientos regeneradores que nos permitan sustituir órganos dañados por nuevas versiones que nos permitan eternizar nuestra presencia en el mundo. ¿Realidad o ficción?
La respuesta está para muchos en la clonación, si fuéramos capaces de clonar nuestros propios órganos podríamos disponer de recambios naturales para nuestro cuerpo. Pero ¿podríamos ir más allá y clonar nuestra mente?, ¿podríamos dar lugar a un ser que en el momento de su creación contuviera todo nuestro conocimiento y experiencias?. De ser así, realmente estaríamos ante nosotros mismos. Si en ese mismo momento uno de los dos muriera, no importaría, ya que en realidad nuestra esencia, aquello que nos hace únicos, seguiría existiendo... ¿o no?
Aunque parezca increíble, lo cierto es que al principio de la vida en la Tierra, los seres primarios se clonaban unos a otros, eternizándose su existencia, cada nuevo ser era idéntico al anterior, y al decir idéntico nos referimos a una igualdad absoluta.
Pero en algún momento de la evolución, la vida decidió que este método no era adecuado, que un mundo plagado de seres idénticos no era aquello para lo que este planeta estaba destinado, y tras milenios de cambios y mutaciones se originó una nueva forma de reproducción: La combinación de dos individuos que originaban uno nuevo diferente a sus progenitores, único en su especie e irrepetible.
Este modelo de vida triunfó sobre la clonación, se impuso en nuestra realidad y ha hecho de nuestro planeta un lugar extraño y maravilloso donde todo es único, donde nada es igual.
Es curioso que ahora, millones de años después, el hombre desee volver a ese antiguo modelo de vida que es la clonación, el ansia de vivir nos hace olvidar que quizás lo más maravilloso de la vida es que es finita, haciendo que cada momento sea único.
Solo el hombre tropieza dos veces con la misma piedra, solo el hombre olvida su propio pasado y se ciega en su obstinación de ser un Dios en una Creación que quizás nunca llegue a comprender.
...El futuro guarda las respuestas...
Hasta la próxima Navegantes.

lunes, 24 de agosto de 2009

¿Vida o Muerte? Cap. II

Como hemos visto anteriormente, desde el punto de vista de la Física es fácil entender que somos eternos, la materia al igual que la energía que nos conforma ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Es más, como ya comentamos en la primera parte, la diferencia entre la materia viva y muerta es, al menos para nosotros, simples humanos, indistinguible.
¿Pero que ocurre desde el punto de vista biológico?...
Para sorpresa de más de uno, nuestra composición biológica está "creada" para ser prácticamente eterna.
Muchos pensarán que el hombre se eterniza en su propia descendencia a través de los genes, un código que se transmite de padres a hijos y que nos permite de alguna forma permanecer en este mundo más allá de nuestros sueños. Si bien esto es cierto, aquí hablamos de dar un paso más, de sobrepasar los límites de la longevidad y vivir para siempre.
Y no hay que buscar muy lejos, el secreto de la vida eterna está escrito en nuestro propio cuerpo, en las células progenitoras.
Estas pequeñas piezas (también conocidas como células madre) son el origen de nuestros órganos, celebro, piel... son el componente básico de la vida y curiosamente, tienen la característica de vivir casi eternamente. Si colocamos estas células en un cultivo, podremos observar cómo son capaces de sobrevivir durante años, décadas, siglos... son prácticamente indestructibles... prácticamente...
Es una curiosa contradicción: el hombre se origina de estas células y es el propio ser humano el que las destruye para convertirse en el ser finito que somos... Quizás la vida eterna no sea tan buena... o quizás aún no hemos sabido descubrir el regalo de los Dioses...
¿Quién sabe?...
Hasta la próxima navegantes.

viernes, 21 de agosto de 2009

En el Silencio de la Soledad

En el silencio de la soledad es bueno acompañarse de los pensamientos, y más en estos días que vamos a tratar el tema de la vida y la muerte, de la materia y la energía, del alma. Al fin y al cabo de lo finito versus lo infinito.
Aún no conozco a alguien que no se haya preguntado alguna vez qué es lo que le hace especial, el porqué se encuentra de pié mirándose al espejo, que hace que cada día se mueva dentro de una maquinaria que no comprende. Aún no conozco a nadie que no tiemble al pensar que la misión para la que vino al mundo está incompleta, simple y llanamente porque él no supo leer en las estrellas...
No obstante sí conozco a muchos que han olvidado que una vez se hicieron estas mismas preguntas, sí he visto a hombres cerrar sus ojos a la vida sabiendo que aquello para lo que fueron creados quedó incompleto.
No sé donde estamos nosotros, en que lugar, si en los que se preguntan, en los que olvidan o en los que aún buscan la respuesta...
Así que os dejo una buena canción para que cerréis los ojos, y en el silencio de la soledad penséis donde estáis y donde queréis ir... la vida es corta, finita, la existencia es eterna, los sueños nunca acaban.
Nos vemos navegantes.

jueves, 20 de agosto de 2009

¿Vida o muerte?

El miedo a morir es algo que surge innato en todas las especies animales y vegetales conocidas, la necesidad de evitar un estadio físico desconocido que aparece como un punto y final de la existencia. Es muy significativo el hecho de que el hombre sea la única especie que tiene esperanza en una vida después de la muerte, el único ser de la creación que es capaz de morir con una sonrisa o de aceptar el fallecimiento de alguien querido con la esperanza de un reencuentro en otras esferas de la existencia.
Verdad o no, imposición de creencias antiguas que van más allá de cualquier religión, la ciencia nos dice que realmente no hay tanta diferencia entre la vida y la muerte. Es más, desde un punto de vista microscópico somos realmente eternos, infinitos.
Toda materia está compuesta por átomos, que se distribuyen de forma casi caótica, unidos por conexiones tan fuertes como a la vez frágiles, una combinación de contradicciones e imposibles que hacen de la materia un conocimiento aún por descubrir. Lo que si sabemos hoy es que la diferencia real entre lo que se consideraría materia viva y materia inerte es prácticamente nula, es más si nos ceñimos a la composición química y molecular ambas materias son indistinguibles y sólo el estudio macroscópico y la aplicación de observaciones mas subjetivas que objetivas podemos distinguir aquello que está vivo de lo que está muerto.
Es más, una de las complicaciones que hay que solventar para la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta es precisamente establecer que se entiende por vida, no os quiero ni contar los problemas que surgen si además queremos establecer una definición de vida inteligente...
Pero la materia es curiosa, como tal, realmente es eterna, como seres materiales, al contrario de lo que muchos piensan, somos eternos, nuestros átomos, la energía que nos conforma, siempre ha existido y existirá. La muerte es algo, que como seres materiales no puede tocarnos.
¿Hay vida después de la muerte?.... pregunta errónea, ¿acaso hay muerte?...
Próximamente más.
Nos vemos Navegantes.

lunes, 17 de agosto de 2009

El Límite Humano

¿Donde se encuentran los límites del ser humano?, ¿hasta donde puede llevarnos nuestro cuerpo y nuestra mente?, ¿podemos traspasar los límites del mundo físico?...
Muchos son lo que creen que estamos atados a una realidad que nos impide alcanzar metas superiores, no obstante, cada cierto tiempo nacen seres privilegiados que nos muestran que no existen límites a la grandeza del hombre. Que aún quedan hazañas que realizar y nuevas fronteras que traspasar.
Uno de esos hombres es Usain Bolt, un Jamaicano que soñó un día con romper los límites humanos que nos atan a la Física Newtoniana. Quizás sean unos músculos especializados, quizás sea un esqueleto diseñado para la velocidad, quizás...
Quizás su mente no se rija por las mismas normas que los demás mortales, quizás sus sueños van más allá del espacio-tiempo que entendemos, quizás él haya descubierto esa arruga en el tiempo que nos permite desplazarnos más allá de luz.
Sea lo que sea, este hombre ha logrado escribir su nombre en el Olimpo de los Atletas y quizás de los Dioses, un hombre que ya hoy es leyenda.
Os dejo una carrera que será recordada al menos durante el tiempo en que este hombre decida superar los 9:50. Un reto que hasta hace muy poco nadie en su sano juicio se atrevía a mencionar y que ahora se antoja una realidad.

jueves, 13 de agosto de 2009

Perseideas. El deseo de las Estrellas

Ayer se vivió el momento más importante de uno de los acontecimientos astronómicos más espectaculares que podemos observar: La lluvia de estrellas Perseideas.
Durante unas horas nos pudimos maravillar con un espectáculo que siempre hace volar nuestra imaginación y en el que muchos depositan algún que otro deseo inalcanzable con la ilusión de que la magia vuelva a un mundo que hace mucho que le dió la espalda.
Quizás sea de ilusos cerrar los ojos y dejar volar nuestra imaginación e ilusiones con el deseo de conseguir lo inalcanzable, quizás sea de superticiosos, quizás... pero nuestro corazón no sigue siempre la lógica de nuestra mente.
No obstante, si no tuviste suerte y se te pasó la fecha, no debes preocuparte, hasta el 24 de agosto aún tendrás la oportunidad de rendir homenaje al cielo nocturno y sus maravillas.
Como nota informativa, indicar que las Perseidas (también llamadas Lágrimas de San Lorenzo), son una lluvia de meteoros de actividad alta. Se pueden observar entre el 17 de julio y el 24 de agosto, siendo su punto máximo el 12 de agosto. Aunque no es la lluvia de estrellas más importante de todas las que podemos contemplar, es la más popular en parte debido a que transcurre en Agosto, mes de buen tiempo, y en periodo vacacional para muchos.
En la edad medieval y el renacimiento las Perseidas tenían lugar la noche en que se recordaba a San Lorenzo, de tal manera que se asociaron con las lagrimas que vertió al ser quemado en la hoguera.
No ostante, el origen de esta lluvia de estrellas es menos tétrico, en realidad, el progenitor de las Perseidas es el cometa 109P/Swift-Tuttle, descubierto por Lewis Swift y Horace Parnell Tuttle el 19 de julio de 1862, posee un diámetro de 9.7 kilómetros y su órbita alrededor del Sol dura un período de 135 años.
Estas estrellas fugaces son meteoros desprendidos de la cola del cometa que viajan a una velocidad de 59 km/s y que radian de la constelación de Perseo o Perseus.
Ciencia o mitología, es un espectáculo digno de contemplar y que no debemos dejar pasar esta oportunidad (aunque este año no sea el mejor para contemplarlas a causa de nuestra amiga la Luna). Así que estas noches intentad dedicar unos minutos a contemplar el cielo y quizás vuestros deseos se hagan realidad.
Os dejo un video para que os sea más fácil localizar este hermoso acontecimiento.

martes, 11 de agosto de 2009

La Soledad de los Dioses

Dios, un concepto que las religiones y creencias del mundo han intentado explicar de formas diversas, algunas más acertadas que otras...
Pero ¿qué implica ser un Dios?, ¿cómo es la existencia de aquel que todo lo es?
Sin entrar en si existen o no, en la Historia de la Humanidad, los Dioses siempre han jugado un papel principal, desde creadores del todo hasta culpables de terribles cataclismos, pasando por padres benévolos y terribles castigadores de infieles... muchas caras de una misma moneda.
Pero no siempre ha sido lo mismo ser un Dios. Por ejemplo, ser un Dios Egipcio tenía sus ventajas, reinabas con un cuerpo carnal, comías, dormías, tenías todos los placeres del hombre... pero al final morías (generalmente asesinado) a manos de algún mortal con pretensiones de alzarse también en deidad.
Por otro lado, ser Dios Romano tampoco estaba mal, generalmente, la religión romana trasladaba a sus dioses todo los aspectos que nos diferenciaban de los animales, por eso teníamos un Dios de la guerra, del amor, otros pocos repartidos por los elementos y fuerzas de la naturaleza, con la peculiaridad de que eran Dioses muy sociales, con sus aventuras y desventuras entre humanos y otros Dioses.
Pero lo mejor era, sin duda, ser Dios Griego, y esto es fácil de entender. Sirva de ejemplo los viernes de Mitología de mi compañera de blog Zayi que nos ha enseñado historias que nos muestran el lado más humano de los Dioses de estas viejas mitologías:
Placeres, fiestas, manjares prohibidos para los hombres, ninfas, y, sobre todo, sumisión de los lacayos humanos, simples juguetes a manos de estos seres superiores.
Parece que en las religiones politeístas era un chollo ser Dios, pero ¿qué pasa en las monoteístas?, aquí la cosa cambia y mucho, ser Dios es la responsabilidad absoluta, es la gran carga que nadie podría soportar. Es conocer el destino, que nada te pueda sorprender, es no estar sujeto al libre albedrío, es ser y estar desde siempre y para siempre.
Quizás, en la soledad de este tipo de Dios, surja la necesidad de distraerse con algún tipo de juguete y esos juguetes seamos nosotros, los humanos, que con nuestra falsa libertad llenamos los largos instantes vacíos de la eternidad.
Si suponemos que existe este tipo de entidad superior, ya sea monoteísta o politeísta, ¿por qué Dios hizo la creación?, ¿qué necesidad tendría un todopoderoso de crear seres inferiores como nosotros?, ¿qué pretendía?...
Para muchos la respuesta a estas preguntas son las respuestas al verdadero sentido de la vida... y quizás la respuesta más coherente es simple y llanamente la misma por la que ponemos la TV y vemos Gran Hermano o similares... Distraer, llenar la soledad de los Dioses.
Nos vemos.