viernes, 27 de noviembre de 2009

Todo depende de como se mire...

Por fin es viernes, y ya finaliza otra semana de locura donde no he podido completar la miniserie sobre la mente humana.
No obstante, hoy quiero dejar un pequeño ejemplo de cómo nuestra mente es capaz de separar la información para que nos quedemos únicamente con aquello que nos agrada. La típica frase de que todo depende del cristal con que se mire viene a representar este curioso efecto de nuestra inteligencia. Nuestros sentidos perciben y nuestra mente clasifica esa información no en función de la verdad, sino simple y llanamente en la forma que más nos beneficie.
Para nuestra inteligencia natural no existe la justicia fuera de nuestra propia conveniencia... quizás sea distinto en un ente artificial...
Para finalizar os dejo dos versiones de un tema rapero de 50 cent que en su nueva interpretación está pegando fuerte en las emisoras de radio: Ayo Technology. Son dos versiones disco-lentas que mejoran y mucho esta canción. Lástima del primer vídeo que creo es bastante malo, aunque realmente sigue la letra de la canción (que también se puede considerar bastante cutre). No obstante, la melodía es buena, y como sabemos, en el mercado anglosajón (y últimamente también en el nuestro) lo que importa es el sonido y el envoltorio pero no el mensaje.
Pero bueno, todo depende de como se mire...
Nos vemos Navegantes.

martes, 24 de noviembre de 2009

La evolución del Pensamiento

Queremos comprender la inteligencia, delimitar las fronteras del razonamiento y vencer a nuestros impulsos más bajos, básicamente alejarnos de la posibilidad de no ser más que una mutación, fruto del azar de la evolución y de un caos sin orden.
En el último post mencionábamos cómo nuestros instintos dominan nuestro comportamiento más allá de lo que a muchos les gustaría admitir, nuestra esencia animal prevalece sobre la divinidad del hombre.
Los que estudian la estructura del pensamiento, ya sea por medicina, por informática, por psicología o por cualquier otra ciencia nunca olvidan que para poder sanar/emular/analizar la mente humana se debe conocer su procedencia, su génesis.
Nuestro cerebro es la evolución de miles de millones de especies que han dejado su huella en nuestro ser, de forma que en el árbol genealógico de nuestra mente podemos encontrar tres grandes ramas:
El cerebro reptil, el paleoencéfalo, la parte más antigua de nuestra mente, desarrollada hace unos 500 millones de años se sitúa en la zona más profunda del cortex y controla las funciones más básicas de la supervivencia, desde el deseo sexual, pasando por nuestros miedos y necesidades más básicas.
Esta primitiva mente se completó con el sistema límbico, mesoencéfalo o cerebro medio, también conocido como el cerebro mamífero.
Esta nueva evolución nos permitió, tanto a los mamíferos como a algunas aves, desarrollar aspectos relacionados con la inteligencia, la memoria, la empatía o la percepción espacial entre otros.
Este cambio dió como resultado millones de nuevas conexiones neurológicas, complicando la estructura cerebral sobre todo en los mamíferos y permitiendo su predominio en un mundo anteriormente dominado por los Dinosaurios.
Pero la gran revolución llegaría con el último cambio, hace unos pocos cientos de miles de años se desarrolla una nueva parte añadiendo una gran cantidad de materia gris: el neocortex.
Este nuevo recubrimiento envuelve a las dos partes anteriores, correspondiéndose con el 85% de nuestra masa cerebral, millones de fibras nerviosas uniendo los dos hemisferos de la mente.
El lenguaje, la imaginación y la creatividad son los resultados del procesamiento eléctrico de sus neuronas.
Tres partes unidas en un todo, tres cerebros para conformar un único pensamiento ¿inteligente?
Debería ser significativo que sean los instintos, lo más profundo de nuestra mente lo que prevalezca en nuestra realidad, pero no os preocupéis, nuestros sueños se originan en nuestra parte más humana...
Mañana más.
Nos vemos Navegantes.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Llegamos a los 2.000

En una semana donde multitud de problemas me han impedido añadir más comentarios, hemos alcanzado el no despreciable número de 2000 visitas.
Muchas Gracias a Todos, vosotros sois la energía que mantiene en marcha este blog.
En los 5.000 haremos algún tipo de celebración especial... ya veremos...
Por ahora, sólo desearos un magnífico fin de semana, retomad energías porque la próxima semana vendrá cargada de nuevos secretos de nuestra mente e inteligencia...
Os dejo una canción del grupo Taxi con la cooperación de Susana Alva, una canción algo romántica pero con buen ritmo. Espero que os guste.
Hasta pronto navegantes...

martes, 17 de noviembre de 2009

Instinto vs Pensamiento Lógico

Dicen que el ser humano es un animal racional, lo de animal es totalmente cierto, pero lo de racional puede generar más de una duda. Lo cierto es que si comparáramos el control que realiza nuestra mente lógica sobre nuestros instintos nos llevaríamos una gran sorpresa.
Hace tiempo escuché a un neurólogo que comentaba que el control racional de nuestros actos era comparable al dominio que ejercería un mono como jinete de un elefante desbocado en una cristalería. Es decir: Nulo.
Es extraño autocontemplar nuestros actos y descubrir como la gran mayoría se generan simplemente como respuestas inmediatas, sin tiempo para el razonamiento ni para meditaciones.
Curiosamente, estos actos cuasi-involuntarios son los que dominan nuestra vida y sus consecuencias, son los que nos han permitido sobrevivir en un mundo hostil y llegar hasta hoy.
No obstante, es gratificante mantener un ápice de esperanza en nuestro raciocinio, gusta creer que nuestras decisiones son obra de una mente estructurada donde impera un orden perfecto.
Desgraciadamente esto es falso, una falacia más de nuestro ego: el pensamiento se genera dentro de un caos inimaginable e incomprensible de reacciones químicas y eléctricas.
Estos días atrás vimos cómo es la inteligencia, creímos en el pensamiento. Hoy completamos ese fugaz conocimiento con una verdad demostrada: ni somos tan inteligentes, ni somos tan racionales, lo que si somos es animales, aunque quiero pensar aún hoy que con algo diferente, ya sea energía, ya sea alma, ya sea algo que siento en mi interior y conozco como cierto.
Mañana más sobre nuestra increíble mente animal.
Nos vemos Navegantes...

viernes, 13 de noviembre de 2009

Lo más Inteligente

En vísperas del Fin de Semana y haciendo un paréntesis obligado en nuestro estudio sobre la capacidad de pensar, vamos a dar la respuesta más evidente a la pregunta más repetida: ¿qué es lo verdaderamente inteligente?...
La solución, tras una semana dura de trabajo y con unos días de descanso en el horizonte:
¡Vivir la Vida!, algo tan simple que aveces hasta lo olvidamos.
Os dejo una canción del grupo Opus: Live is Life. El video es del 85, y no tiene desperdicio, yo conocía la canción pero el video se lo debo a You Tube; se supone que en él se parodian los estereotipos de los rockeros de los 80's. Menos mal que la canción supera con creces al video.
Espero que os guste.
Buen fin de Semana.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Test de Inteligencia. Midiendo la Capacidad de Pensar

Al ser humano le gusta clasificar, cuantificar y controlar todo cuanto se le pone a su alcance y la inteligencia no iba a ser menos, test de inteligencia o pruebas de agilidad mental son algunos de los nombres que usamos para unos compendios de ejercicios pretenden decirnos como de capaces somos.
No obstante, y como hemos visto estos días, la inteligencia no es un concepto fácil de medir.
Mucho se dice sobre coeficientes de inteligencia, sobre si tal o cual genio tenían altas puntuaciones en pruebas psicotécnicas específicas para conocer la capacidad de nuestras mentes. Pero ¿se pueden tomar en serio estas mediciones?...
La respuesta que dan los expertos es tajante y clara: NO (aunque con matices).
El problema, nos indican, radica en que es difícil medir algo que no sabemos exactamente por qué está compuesto o qué habilidades la forman. Miremos como miremos nuestro pensamiento, su estructura es demasiado compleja por lo que, con toda certeza, podemos decir que en la actualidad y con lo que conocemos, la Inteligencia Humana no es cuantificable. Pero estos test no son del todo inútiles, todo lo contrario, son muy efectivos si se usan para aquello para lo que fueron diseñados...y ese es el famoso matiz.
Hace unos pocos años, el gobierno británico preocupado en el funcionamiento óptimo del sistema público de enseñanza, propuso a un psicólogo que creara un procedimiento para separar aquellos alumnos que tuvieran dificultades de aprendizaje, de este modo se podría dedicar más recursos a quienes más lo necesitaran y de este modo mejorar el nivel educativo del país. Es decir, los famosos test de Inteligencia no sirven para detectar inteligencia, sino para detectar dificultad en procesos de aprendizaje.
Con estos test, muy usados incluso por empresas en sus procesos de selección, sólo podemos conocer si alguien carece de capacidad suficiente para resolver problemas de índole lógica, matemática, nemotécnica o espacial. Podemos detectar si alguien debe ejercitar o trabajar una de estas facetas y por lo tanto mejorar su “inteligencia”, lo que no podemos hacer es dar un número que dictamine cuan inteligente es esa persona.
El origen de esta confusión, como siempre, fue un pequeño detalle propagandístico: el nombre que se le dio a estas pruebas.
Test de inteligencia es un nombre que suena muy bien, que llega al público y que, como hemos visto, con el paso de los años se ha instalado en el conocimiento colectivo. Si quizás lo hubieran llamado pruebas de detección de lagunas en la formación y educación para su refuerzo nunca hubiéramos intentado medir con un número nuestra capacidad de soñar, crear, conocer... pero esas son demasiadas palabras para aquellos inteligentes que creen medir aquello que nos hizo mirar las estrellas e imaginar el Universo.
Nos vemos Navegantes.

lunes, 9 de noviembre de 2009

La Inteligencia Emocional

Memoria, capacidad de análisis, abstracción, son características que sabemos están dentro de la inteligencia, pero ¿qué es eso tan de moda conocido como Inteligencia Emocional?
En los últimos años han proliferado cursos y libros que tratan el tema de la Inteligencia Emocional y sus misterios, parece que la psicología nos ha abierto un nuevo frente que tratar: La capacidad de relacionarse.
Y es que la inteligencia emocional no es más que eso, la capacidad de relacionarse ya sea con uno mismo como con los demás.
En la Inteligencia Emocional se da gran importancia a cómo nos vemos, a cómo somos capaces de aceptar nuestras limitaciones y desarrollar aquellos aspectos que nos hacen diferentes (y no necesariamente mejores) que los demás. El desarrollo del Ego se presenta como piedra angular del desarrollo de las capacidades mentales del sujeto.
En el caso de las relaciones con otras personas, en este caso, se hace referencia a la capacidad de empatizar, de formar coaliciones para trabajar en equipo, de influir e integrar equipos en los que se desea alcanzar un objetivo común. La segunda pieza de este puzle emocional se refiere precisamente a algo en lo que los grandes genios suelen fallar: No ser un aislado social, un freak.
Como vemos, este tipo de inteligencia no es tan nuevo ya que todos conocen la importancia de estos factores en el desarrollo del indivíduo, lo que sí es novedoso es la forma de llamarla “Inteligencia” y sobretodo en la importancia que se le da actualmente por los expertos tanto psicólogos como neurólogos.
La razón: las grandes capacidades del cerebro nunca serán si existe falta de confianza o motivación de superación personal.
Del mismo modo surge una nueva inteligencia colectiva que se genera a través de esta inteligencia emocional, en la que el trabajo en equipo produce resultados más importantes que un trabajo individual. Computacionalmente un claro ejemplo son los clústeres de ordenadores de bajo rendimiento-coste, los cuales al unirse y distribuirse el trabajo según las capacidades individuales de cada uno consiguen rendimientos superiores a los de sistemas de última tecnología y alto coste.
Pocas veces medimos la inteligencia de alguien por su capacidad de ser social, por su habilidad de convivir en el sistema y aportar lo mejor de ellos mismos aunque ese aporte sea pequeño.
Quizás la capacidad de sobrevivir sea la auténtica inteligencia...
Nos vemos navegantes.